No había qué decir, qué hacer. No había.
Todo era cuestión de lo demás.
10/31/2009
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para no olvidar cómo mirar
No había qué decir, qué hacer. No había.
Todo era cuestión de lo demás.
Reflejado por
Vanlat
a las
18:09
1 comentario:
A veces uno, no tiene más remedio que ser simplemente espectador.
Hasta de su propio reflejo.
Me gustan tus palabras.
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