9/21/2008

Verdades

Las verdades son una cosa relativa hasta que una se sienta delante del ordenador y se pone a escribirlas.
Estoy un poco cansada de repasar todo el parquet de la casa comprobando que está bien colocado. Pañuelo en nariz y manta cubriéndome el cuerpo leo y leo y leo y miro la tele (sufro la repetición sucesiva de capítulos de diferentes series más o menos desconocidas que se solapan con otras series en otras cadenas que se emiten en el mismo intervalo de tiempo... incluyendo las repeticiones...yo no lo entiendo). No puedo fumar ni comer nada frío, no puedo salir porque en cuanto lo hago parezco un pollo (¿los pollos sudan?) y me doy asquito y al día siguiente estoy peor. Así que estoy un poco harta ya de estar en casa sin poder hacer nada. Como entenderéis: reorganizar la habitación entra dentro de la sección de cosas que me hacen sudar como un pollo (y escribir el post también, pero lo voy haciendo poco a poco y no me canso) y además pues no tengo muchas ganas. Este post va de eso, de las ganas que no tengo.

Estás hablando y otra vez no oigo más que palabras vacías...
Algo así me pasa a mí hoy.

Llevo días sin escribir. Tengo la sensación de que el aire que me rodea está contaminado. No tengo ganas de hablar. No sé si lo que me da miedo es lo que hay fuera o lo que llevo dentro. La historia de siempre. Momento pathos total: Estoy jodida. He suspendido un examen. Y ahora que lo leo... es más triste todavía estar mal por esto. Ese examen (sumado a los otros 15 que sí he aprobado) me permitía hacer una serie de cosas que yanopuedohacer. El cambio de planes permite hacer otras; pero ¿conocéis el sabor amargo de partirse los cuernos y que no salga? Pues yo acabo de vomitarlo. Creo que tengo el estómago lleno de alguna sustancia impreganada con él. Y no me gusta. Pero lo que menos me gusta es sentirme jodida.

La pena dura tanto como tú quieras seguir llorando.


4 comentarios:

Nuskens dijo...

Que si la conozco?? Llevo un año dedicándome única y exclusivamente a una asignatura y ya es la segunda vez que la suspendo con un 4'5... No es rabia, es impotencia de ver como lo has dejado todo por aprobar ese examen y ver que no obtienes lo que mereces. A mí me pasa que acabo derrumbándome al pensar que si haciendo todo lo que estaba en mi mano no conseguía aprobar es que no iba a conseguirlo nunca... Pero sabes qué? Sí que se puede ;)

Anímate, aunque sea un examen importante tan solo es eso, un examen. Cuando consigas pasarlo la alegría que sentirás te hará olvidar las penurias por las que pasaste para aprobarlo!

Besitos

Vanlat dijo...

Qué razón tienes nus, creo que sólo era que el amargor estaba más alto de lo debido... sino, no lo entiendo.

Quacking-pingüino dijo...

Buenas, me pasé por aquí al verle por el blog de mi búfalo favorito.

Me ha gustado ese párrafo de Pennac, especialmente cuando dice que si bien se debe ser libre de renunciar a la lectura, nadie debe sentirse rechazado por ella.

La entrada de los viente años estaba chula. Yo no tuve un grupo de amigos así de cohesionado ni mucho menos; vagué, acostumbrado a vagar, por una inercia vital, no sé si innata o aprendida (o aprehendida).

En fin, mi novia ha estado cuatro años preparándose las oposiciones para Judicatura y no las ha sacado. Eso sí que es jodido.

En fin, está chulo tu blog.

Saludos!!

Vanlat dijo...

Quacki:Me alegro de que te guste el blog. Bienvenido y gracias