9/06/2008

(IM)prescindible

Si tuviera que inventar un mundo,
inventaría, también, cada uno de los amigos que tuve.
Dibujaría sus rostros con pinceladas de recuerdos,
serían cursis, mañosos, descarados, bestias, pálidos,
sencillos, tímidos, atrevidos, lógicos, predecibles...
Increíblemente imperfectos como son, como somos, ahora.

Son realidades irrealizables, principios inacabados y finitos,
todo a la vez y nada en concreto.
Son y somos.
Juntos o por separado.
La cosa importa cuando están,
cuando no están no importa tanto.
Alguien me dijo que el amigo es un imprescindible,
pero que ninguno somos imprescindibles.
El día que murió, dijo su nombre:
fue su última palabra. Se sintió prescindible,
incluso entonces.

Cuando aprieta el tiempo, mi mente vuelve a la vida.

2 comentarios:

Anna dijo...

Precisamente sentirme prescindible es lo que llevo peor... Y así estamos!

Precioso como siempre.

Besos

Búfalo dijo...

Al final todos somos fantasmas.
Vamos congelados en las líneas de un blog o en una foto. Vamos haciendo el contexto de todo lo demás, y compartimos pánicos, eso a veces nos da derecho a una bofetada a tiempo, siempre que tengas tiempo de escuchar.
En otras palabras, si no quieres sopa, dos tazas. Es lo que hay cuando se te cierra el estómago. Ayudas a martillazos. Lo mismo te sobrevive el buen consejo que cagarte en la madre que nos parió. Revitaliza. Que no?.
"Realidades irrealizables, principios inacabados", gracias al cielo servimos igual para una caricia o una ostia, siempre que se haga bien, pero claro, la etiqueta es para las fiestas de largo y poco más.
Seamos caramelitos. Seamos Hard Rock. Compinchémonos, que es lo único que nos queda. Y si te encanta acariciarme, espero que te encante darme de ostias. Después, piensa que no estamos, que estás sola, tienes todo el derecho del mundo al suicidio, los amigos te damos una muestra gratuíta. Como cuando quieres irte de copas y te invitan. Igual.
Ahora pueden pasar Primaveras e Inviernos, mares y montanias, nos vamos vacunando de mamones y eso nos libra del suplicio. Uno puede juntarse con ellos sin contagiarse. Supongo.

Tu hijoputa favorito.