9/12/2007

Las nuevas tecnologías

Comentábamos el otro día alrededor de un café los "truquis" del nuevo messenger live: conectarte con estado "No conectado" para que nadie te vea, no admitir (momentáneamente) a alguien porque no te apetece hablar con él, eliminarlo directamente porque te duele a ti verlo... en fin esas cosas que todos los usuarios conocen y que no voy a detallar porque no me apetece.
Entonces me empezó a rondar una idea por la cabeza... que se ha ido desarrollando más o menos en estos días. Recibí una bonita sorpresa cuando descubrí que tengo viviendo en Maastrich a una vieja compañera que conocí allá por el 2001 (¡guau! 6 años) en Francia y a la que no he vuelto a ver, aunque todo hay que decir que logramos escribirnos un par de e-mails y cartas e incluso comunicarnos tras el atentado del 11-M.
Conozco el estado anímico de mucha gente sólo entrando el messenger y a la vez no conozco nada. Hablo cada día con mucha gente y hay que reconocer que muchas veces es casi imposible llevar cinco conversaciones a la vez. Me resulta curioso la inmediatez de esta información... Hablamos y tenemos conversaciones importantísimas en muchos casos, incluso son refugio de relaciones prohibidas, mentiras, verdades, todo filtrado por palabras escritas y perdemos la mirada, la expresión, ese lenguaje no verbal. Dejamos todo a la mente... (y si vuestra mente es como la mía... socorro!!)
De todos modos, mis mejores momentos siguen siendo en torno a un café, infusión, cocacola o cubata... lo que sea...
Todavía no tengo claro cuánto me gusta el messenger y cuánto me complica la vida... tendré que seguir investigando


Imagen: Mundo messenger

No hay comentarios: